Como cada primer sábado de julio, nos sumamos a la conmemoración del Día Internacional de las Cooperativas. En este año no tenemos mucho que celebrar, pues enfrentamos cambios sin precedentes, al punto de la ruptura total de nuestras rutinas. Sin embargo, sí hay espacio para destacar la importancia y el rol que las cooperativas desempeñamos en la economía de nuestro país.

Esta pandemia nos ha entregado grandes lecciones. Nos humanizó, nos acercó pese al distanciamiento social, y expuso la fragilidad del sistema. Junto al tema sanitario reflotaron el temor a la cesantía y la angustia que acompaña siempre a las grandes crisis económicas.

En estos tiempos difíciles, las cooperativas seguimos aportando y trabajando para que nuestros asociados encuentren respuestas satisfactoria a sus necesidades, siempre velando por la seguridad de nuestros trabajadores. Por algo somos un bien esencial y eso nos entrega una responsabilidad que debemos saber cumplir.

Según cifras de la División de Asociatividad del Ministerio de Economía, en Chile hay 1.270 cooperativas registradas que emplean o son la principal fuente de ingresos para dos millones de cooperados. Sin duda, cifras que nos instalan como una enorme fuente laboral, que da seguridad, apoyo y contención para miles de familias.

Las cooperativas tienen una relevancia como impulsores del desarrollo y crecimiento sostenible. En el mundo hay más de 1.200 millones de socios de alguna cooperativa, y hoy más que nunca debemos estar unidos, sentir esta fuerza y ser un real aporte para que socialmente logremos -en primer lugar- derrotar esta enfermedad y -en segundo término- trabajar para cada uno de nuestros países retome la senda de la estabilidad y el anhelado crecimiento que nos permita ver un nuevo horizonte.

 

Alex Figueroa.
Gerente General Detacoop